La promoción de la paz marcó la celebración del primer aniversario del pontificado de León XIV en Chile

Viernes 26 de Junio del 2026
En una misa de acción de gracias, obispos, sacerdotes, autoridades civiles y fieles se reunieron para orar por el ministerio del Santo Padre y acoger su mensaje sobre la dignidad humana, la justicia y el rechazo a toda forma de violencia. El Episcopado nacional dio a conocer un mensaje valorando que su voz frente a los conflictos del mundo, brote desde el Evangelio para la edificación del bien común y la paz.

En una solemne misa celebrada este viernes 8 de mayo, a las 10:30 horas, en la Catedral Metropolitana de Santiago, la Iglesia en Chile conmemoró el primer aniversario del pontificado del Papa León XIV. La celebración fue presidida por Mons. Kurian Mathew Vayalunkal y contó con la participación del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile, obispos, vicarios, sacerdotes, seminaristas, autoridades civiles y fieles laicos que quisieron expresar su cercanía y oración por el Santo Padre.

También participaron representantes diplomáticos, académicos y miembros de distintas comunidades. Entre ellos estuvieron el exrector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Ignacio Sánchez; el rector de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Cristhian Mellado Cid; y el rector del Seminario Pontificio Mayor de Santiago, Fernando Valdivieso Tagle, junto a seminaristas y formadores.

La homilía estuvo a cargo del cardenal Fernando Chomali Garib, quien inició sus palabras agradeciendo al Nuncio Apostólico la invitación a predicar en esta Eucaristía de acción de gracias por el pontificado de León XIV. 

En sus palabras, recordó el impacto que dejó en el mundo el fallecimiento del Papa Francisco y cómo ese momento marcó profundamente a creyentes y no creyentes: “Jamás había visto la historia un sentimiento de orfandad tan grande. El mundo entero lloraba a un hombre que nos habló del amor de Dios, del camino de la Iglesia que es el amor a los pobres y que nos pidió jamás perder el buen humor ni tener cara de vinagre”.

Durante su predicación, el cardenal profundizó en la figura del Santo Padre desde una mirada pastoral y teológica, resaltando la sencillez y austeridad que marcaron su vida desde la infancia y su trabajo misionero en Chiclayo, Perú. “Como Sumo Pontífice, su misión es ser un puente entre Dios y los hombres”. 

Asimismo, señaló que el Papa León XIV comprende la realidad desde la dignidad humana y la Doctrina Social de la Iglesia, utilizando “un lenguaje claro, sin eufemismos, para ser la voz de los que no tienen voz”.

El cardenal Chomali también destacó el llamado permanente del Pontífice a trabajar por la paz y denunciar las injusticias que afectan especialmente a los más pobres. “La guerra es el fracaso más patente de una sociedad que gira en torno al poder”.

En ese contexto, recordó que el Papa invita a los organismos internacionales a promover la paz por sobre los intereses políticos y a sostener con ayuda humanitaria a quienes sufren las consecuencias de los conflictos.

Al final de la homilía, el arzobispo compartió algunas enseñanzas del Santo Padre sobre la paz cristiana y la definió como “un don de Dios” y “la paz del Cristo resucitado, desarmada, humilde y perseverante”. Además, recordó que “no basta con pedir la paz, debemos encarnarla rechazando toda forma de violencia”.

Al término de la celebración, y tras la procesión de salida, los sacerdotes que participaron de la Eucaristía descendieron a la cripta de la Catedral para rezar especialmente por el ministerio petrino del Papa León XIV, encomendando su pontificado a la protección y guía del Señor.

Recepción en la Nunciatura Apostólica: Ser una Iglesia misionera fermento de concordia para la humanidad
Posteriormente, la Nunciatura Apostólica ofreció una recepción que reunió a autoridades eclesiásticas, civiles, militares y diplomáticas, así como a representantes de diversas tradiciones religiosas y de la sociedad civil. La instancia se constituyó como un espacio de fraternidad y acción de gracias por el pontificado del papa León y una oportunidad para reafirmar los lazos de colaboración mutua. 

El Nuncio Apostólico en Chile, Mons. Kurian Mathew Vayalunkal, agradeciendo la presencia de los asistentes como una expresión de cariño hacia el Papa León XIV. En sus palabras, el representante pontificio destacó las directrices del actual pontificado, enfocado en construir “una Iglesia misionera que abre los brazos al mundo, que anuncia la palabra y que se convierte en fermento de concordia para la humanidad”. Asimismo, Mons. Vayalunkal extendió un saludo particular a las nuevas autoridades del país, expresando sus mejores augurios al Presidente de la República, don José Antonio Kast, a su esposa, doña María Pía Adriasola, y a sus colaboradores. El Nuncio abogó por seguir acrecentando la colaboración permanente entre la Santa Sede y la República de Chile -relación oficial que el próximo año conmemorará sus 150 años- de cara a promover valores fundamentales como la vida, la familia, la justicia, la libertad religiosa y la protección de los más vulnerables. Además, recordó el mensaje Urbi et Orbi del Santo Padre para recalcar que la paz “es un edificio vivo construido día a día mediante la búsqueda incansable de la justicia y el reconocimiento profundo de la dignidad inherente a cada persona”. 

Por su parte, el Subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Embajador Patricio Torres Espinosa, relevó el valor histórico y la solidez de la relación bilateral entre Chile y la Santa Sede “cimentada en una larga tradición de diálogo y de entendimiento en nuestra historia reciente”, recordando hitos significativos como la mediación papal entre Chile y Argentina que trajo la paz entre ambas naciones. Junto con valorar el rol de tender puentes del actual pontífice y destacar la labor del Nuncio en el país, el Embajador expresó en nombre del Gobierno de Chile los mejores deseos para el éxito del ministerio de León XIV, manifestando la esperanza de poder recibirlo prontamente en territorio nacional. 

Finalmente, en representación de los obispos de la Conferencia Episcopal de Chile, el Presidente, Arzobispo de La Serena René Rebolledo Salinas, dirigió un saludo de comunión eclesial y gratitud a la representación pontificia y a todos los presentes. En el cierre del encuentro, Mons. Rebolledo renovó la adhesión filial del Episcopado al Santo Padre, asegurando la cercanía espiritual y la oración constante de la Iglesia en Chile por su ministerio. 

Mensaje del Episcopado: En Cristo somos uno
Horas antes, al iniciar la jornada, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal dio a conocer un mensaje, a través del cual se unieron “en acción de gracias a Dios por el Santo Padre, quien, como Sucesor de Pedro, ejerce su servicio de confirmarnos en la fe (cf. Lc 22,32) con sabiduría evangélica, discernimiento pastoral y una renovada apertura a los signos de los tiempos”.

Los pastores recordaron que su lema «In Illo uno unum», inspirado en san Agustín “ha iluminado este primer año como una convocatoria a servir a la comunión eclesial y a la unidad de todo el género humano”. Por ello expresaron que acogían su exhortación a construir “una Iglesia misionera, que abre los brazos al mundo y se convierte en fermento de concordia para la humanidad» (Homilía Celebración Eucarística con Motivo del Inicio del Ministerio Petrino), renovando su compromiso de ser “testigos creíbles del Evangelio en medio de una historia marcada por tensiones, pero también por un vivo anhelo de paz y reconciliación”.

“Como pastores del Pueblo de Dios que peregrina en Chile, en esta fecha tan significativa reiteramos nuestra plena adhesión filial al Sucesor de Pedro, valorando que su voz frente a los conflictos del mundo, brote desde el Evangelio de Jesucristo para la edificación del bien común, la dignidad de las personas y la paz entre las naciones”, destacaron los representantes de los Obispos, quienes concluyeron su mensaje implorando al Señor que “conceda al Papa León XIV el don de una larga vida y un fecundo ministerio, para que su bendición apostólica continúe sosteniéndonos en el anuncio de Jesucristo Salvador en nuestro querido país. Encomendamos esta intención y la vida de Su Santidad al amparo maternal de la Santísima Virgen del Carmen, Madre y Reina de Chile, pidiéndole que nos enseñe a caminar unidos en la fe y la esperanza”.

Fuente: Comunicaciones Arzobispado de Santiago - CECh

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